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REFLEXIONES DE UN VOLUNTARIO

Unas fotografías de Ciudad Sandino tomadas por otro de los voluntarios de AMYCOS tiempo atrás fueron su primer estímulo para esta experiencia. Desde entonces, Jose venía planteándose la idea de viajar a Nicaragua para conocer esa realidad. Su estancia duró dos meses, gran parte de los cuales los pasó colaborando con el proyecto JYNCE (Jóvenes Read more...

REFLEXIONES DE UN VOLUNTARIO

Unas fotografías de Ciudad Sandino tomadas por otro de los voluntarios de AMYCOS tiempo atrás fueron su primer estímulo para esta experiencia. Desde entonces, Jose venía planteándose la idea de viajar a Nicaragua para conocer esa realidad.

Su estancia duró dos meses, gran parte de los cuales los pasó colaborando con el proyecto JYNCE (Jóvenes y Niño Con Esperanza) con el que AMYCOS trabaja estrechamente. Allí colaboraba en las diferentes actividades y trabajos que se llevaban a cabo y, tal y como le vemos en la fotografía, daba clases a varios de los chicos que forman parte de este proyecto.

Estas son algunas de las reflexiones que, tras su viaje, quiso compartir con nosotros.

Todo es muy precario y desde luego que no tienen unas condiciones de higiene, salud y educación dignas. Suena fuerte, pero la miseria es su forma de vida cotidiana, sin embargo me entusiasmó la alegría de la gente y que bailen a todas horas y muy bien.

Resaltaría dos problemas como algunos de los más graves: la corrupción gubernamental, gobierne quien gobierne, y el analfabetismo de las personas. Las instituciones públicas parecen de “mentira” o de “broma”. El sistema real para tramitar muchos permisos es la “mordida” o el amiguismo. A menudo son escollos insalvables de muchos proyectos de desarrollo.

Por otro lado, la educación de las personas es fundamental. Los dos problemas están ligados puesto que una persona sin educación no sabe, por ejemplo, qué derechos puede exigir al gobierno. Por esta razón creo que la educación por parte de los ciudadanos y la dificultad económica para desarrollar las iniciativas que puedan tener son sus principales carencias.

Las ONG´s mejoran considerablemente las condiciones de vida de los ciudadanos a través de una vivienda digna, proporcionando educación o salud. Sin ir más lejos, es impresionante ver el impacto de la labor de Amycos en muchas familias. Sin embargo el asistencialismo no contribuye al desarrollo.

El gobierno español y la UE por otro lado, deberían colaborar con el gobierno nicaragüense para desarrollar políticas serias y rigurosas.

A menudo en Nicaragua recurren al colonialismo español, al FMI, a la guerra fomentada por los americanos o al Banco Mundial, entre otros aspectos, para explicar la pobreza nicaragüense. Yo no les quito culpa, pero con todo y sobretodo, hoy por hoy, cuando Nicaragua vive una situación más estable sin tanta ingerencia extranjera, opino que son los propios nicaragüenses los que más pueden cambiar y mejorar el país.

La ayuda internacional es vital para el desarrollo, pero su eficacia y sostenibilidad está supeditada a la voluntad del gobierno y de los beneficiarios de cada proyecto.

Durante mi estancia estuve en contacto con varios tipos de organismos de cooperación como son la Agencia de Cooperación Española (AECI), otras ONG´s como Redes de Solidaridad o con organismos locales como el Instituto Juan XXIII. En concreto me gustó mucho un proyecto de la AECI, porque es fácil apreciar el cambio integral que las familias beneficiarias han experimentado.

El Instituto Juan XXIII es un organismo local de ayuda al desarrollo que, a mi entender, realiza una labor magnífica creando redes de salud y educación e integrando proyectos aislados, de hecho, firmamos un acuerdo con ellos para que apoyen nuestra venta social de medicamento, pero aún así quedan muchas cosas por hacer.

Una de las estadísticas más descorazonadoras para mí es la que indica que las diferencias entre norte y sur aumentan en lugar de disminuir, a la par que también aumenta la pobreza en el mundo a pesar de “tanta” ayuda internacional. Es evidente, pues, que no se lleva el camino adecuado.

¿Qué cambiar? Cambiaría muchas cosas. Por ejemplo, globalización económica sólo de la mano de la globalización social… ¿puede hacer una empresa española en Nicaragua lo que no hace en España simplemente porque allí no existen leyes?

También, me uno al eslogan de Natura, “piensa globalmente, actúa localmente”.

Concienciar a nuestra sociedad es fundamental. Por ejemplo, se oye continuamente que la inmigración está aumentando la criminalidad y saturando la seguridad social. ¿Es una visión sesgada? ¿Les reconocemos también que están prestando un servicio impagable a la sociedad como cuidar de gran parte de nuestros ancianos? ¿Les integramos en nuestra sociedad? ¿Les tratamos como iguales?

En fin, no me quiero ir por las ramas… creo que hay muchas cosas que cambiar y todos podemos contribuir al cambio… piensa y conoce globalmente, pero actúa localmente.