Amycos. Organización no gubernamental para la cooperación solidaria

Amycos

Testimonios Voluntariado Europeo

EL VOLUNTARIADO TE PERMITE APRENDER IDIOMAS, FORMACIÓN, COLABORAR EN PROYECTOS, ACTIVIDADES DE TIEMPO LIBRE CON TODO TIPO DE COLECTIVOS Y PONER A PRUEBA TUS CAPACIDADES Y HABILIDADES

Os presentamos dos chicas burgalesas, Ana y Sara, que hicieron un proyecto de EVS en Eslovaquia con nuestro socio asociado KERIC

  1. ¿Por qué has elegido hacer voluntariado?

 

Ana: Siempre me ha gustado trabajar con los niños/as desde la educación no formal. Elegí este proyecto por el colectivo con el que se trabaja. Además de vivir una experiencia diferente, conocer a personas de otros países y aprender sobre otras culturas.

Sara: Antes de terminar la carrera de periodismo me empecé a plantear qué quería hacer en el futuro. Quería hacer un máster, pero como no sabía cuál, una amiga me comentó qué era el voluntariado. Así que decidí irme un año a trabajar con niños, a conocer una nueva cultura y a mejorar mi inglés.

  1. Hiciste tu proyecto en Eslovaquia, un pequeño país en centro del Europa. ¿Cuáles fueron tus actividades principales durante este proyecto?

 

Ana: Mis actividades principales era preparar actividades en inglés para 2 colegios, utilizando tanto juegos como las nuevas tecnologías para poder comunicarme con ellos. Por otro lado, desde la organización, impartir clases de inglés a niños/as de 9-12 años  y clases de español a adultos. Además de preparar actividades para los diferentes eventos durante el año.
Sara: Cuando hacía voluntariado iba a dos colegios cada semana y participaba en las clases de inglés haciendo juegos a los niños, adaptados a su curso. Además, en la organización daba clases de inglés a dos grupos por semana. También acudía a Cáritas a hacer talleres de manualidades con las señoras que allí vivían. En verano participé en los campamentos que organizaba KERIC, la ONG en la que trabajaba.

  1. ¿Cuál fue tu mejor experiencia durante tu proyecto y, al contrario, qué fue lo más difícil para ti?

 

Ana: Poder conocer a personas de otros países y viajar a otros países además de Eslovaquia. Lo más difícil para mí fue la convivencia y el clima.
Sara: Lo más bonito fue ver cómo los niños se esforzaban por comunicarse conmigo y yo con ellos. El momento más divertido fue durante los campamentos de verano. Por otra parte, fue difícil la convivencia en una casa tan pequeña, siendo tantas personas y tan distintas…

  1. En tu opinión, ¿por qué los jóvenes españoles deberían elegir hacer el proyecto del voluntariado en Eslovaquia?

 

Ana: El voluntariado te permite aprender idiomas, formación, colaborar en proyectos, actividades de tiempo libre con todo tipo de colectivos y poner a prueba tus capacidades y habilidades.
Sara: Creo que los jóvenes españoles deberían escoger Eslovaquia para hacer un proyecto de Servicio Europeo porque es un pequeño gran país con muchas cosas que ofrecer. Es muy fácil moverse en transporte público, es barato y tiene mucha oferta cultural y mucha naturaleza para disfrutar de ella tanto en invierno como en verano. Además, los eslovacos son muy hospitalarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿Cuál fue el choque cultural más grande para ti? ¿Qué crees que los españoles y los eslovacos tienen en común?  

 

Ana: El choque cultural para mí fue, sus horarios y también su clima. Creo que lo que tenemos en común es que nos gusta pasar tiempo con nuestra familia y amigos.
Sara: Creo que el choque cultural más grande es el horario. El horario español y el eslovaco (o el del resto de Europa) no se parece nada al español, sobre todo a la hora de las comidas, hacer actividades o simplemente cerrar las tiendas y los bares. Creo que tenemos en común la Unión Europea y la cultura católica, lo que hace que ciertas cosas, aunque sean diferentes, tengan el mismo fondo, como la Semana Santa o el día de Reyes.

¡Muchas gracias por vuestras respuestas chicas! 

¡Encuentros únicos!

Soy Estelle y hice un voluntariado europeo con la ONG Amycos

Soy Estelle y hice un voluntariado europeo con la ONG Amycos. Mi voluntariado duró 9 meses, durante los cuales viví con otros tres voluntarios, dos italianos y luego un francés en un piso en la ciudad de Burgos. Estábamos en un proyecto de jardinería orgánica con la huerta Molinillo, que está justo enfrente de la sede de la ONG.

También recibí clases de idiomas con la asociación intercultural Atalaya, que da lecciones de español a las pesonas migrantes. Esta experiencia fue muy gratificante porque pude conocer la realidad de los migrantes con sus dificultades y a muchas personas de diferentes culturas. En este proyecto también participé en un comedor social donde ayudé en el servicio de sala o de limpieza.

Conocí algunos voluntarios maravillosos que dan su tiempo, especialmente personas jubiladas que siempre están motivadas y son acogedoras. Fue una experiencia muy agradable.

Participé dos veces a la semana en el apoyo con la tarea a los niños migrantes. Aprendí a confiar en mí misma y ayudar a aquellas personas que a veces tenian dificultades con el aprendizaje de este idioma como yo, hecho que me permitió aprender un poco más de vocabulario y practicar. La mayor parte de nuestro proyecto se desarrollaba en la huerta, donde conocí a personas encantadoras que creen en los valores de desarrollo sostenible, que trabajan duro con un trabajo difícil pero que están orgullosos de cosechar vegetales para alimentar a las personas de manera justa y saludable.

A lo largo de esta experiencia, he conocido a muchas personas diferentes, incluido voluntarios europeos en capacitación, voluntarios y trabajadoras de Amycos, imigrantes, españoles y también mis compañeros de piso. Todas estas personas me han dejado cosas positivas en su paso por mi vida.
También visité España y descubrí su cultura y paisajes que realmente disfruté. ¡Fue una experiencia intensa y única!

Puedo decir que hemos encontrado verdaderos amigos

Hola a todos, me llamo Cristina y soy una ex-voluntaria italiana.

Cuando decidí participar en esta aventura, no tenía ninguna expectativa, no sabía qué esperar, por eso me sorprendió la onda positiva que había en mi vida. Por suerte no estaba sola, conmigo han participado Luca y Estelle.

Tres personas completamente diferentes, pero hemos aprendido a entendernos, a trabajar juntos, y ahora después de nueve meses, y las experiencias que hemos compartido, puedo decir que hemos encontrado verdaderos amigos.

Desde que regresé a mi país recomiendo a todos que tengan esta experiencia porque lo más importante que he aprendido es, además de las habilidades añadida a través de las actividades en la huerta, los talleres con niños y apoyo escolar…

 

 

 

 

 

 

… escuchar, no tener prejuicios para relacionarme con otras personas y el mayor agradecimiento va para las personas que he tenido la suerte de conocer en estos nueve meses, cada uno de ellos me dejó algo y me ayudó a crecer y a entenderme a mí misma.

Elegí inscribirme y participar en el CES porque quería hacer una nueva experiencia en mi vida

Hola a todos, me llamo Luca tengo 27 años y soy de Italia

En el año 2019/20 he participado en un proyecto de 9 meses con el cuerpo europeo de solidaridad en la ciudad de Burgos, en España con la ONG Amycos.

Elegí inscribirme y participar al CES porque quería hacer una nueva experiencia en mi vida, descubrir un nuevo país, aprender un nuevo idioma y conocer gente nueva.

Mi proyecto se llamaba “Burgos Solidaria y Sostenible” y las principales actividades eran apoyar el proyecto de la “Huerta molinillo”, que es una huerta biológica, y ayudar la ONG Amycos en sus diferentes actividades.

En la Huerta, las actividades eran principalmente manuales como arrancar hierba, recoger verduras, cortar las hojas enfermas de las plantas y ayudar a preparar las cestas para los socios. En la asociación he encontrado muchas personas de corazón como Isabel, Rafa, Dominique y los otros voluntarios que me han ayudado y enseñado muchas cosas en estos meses.

Las principales actividades con Amycos eran mover exposiciones por el norte de España, ayudar en la preparación de eventos como “la carrera de patitos” para recoger fondos, hacer puntos informativos sobre temas de comercio justo, como ahorrar agua y los 17 puntos de la agenda 2030. Aquí, gracias a la ayuda de Alessandro, el coordinador del proyecto, y a los otros voluntarios ha sido muy fácil integrarme y aprender cómo hacer estas actividades.

Estas son las principales actividades que hice pero esto no es todo; esta experiencia la he compartido desde el principio con otras 2 voluntarias Estelle de Francia y Cristina de Italia y los últimos 4 meses también con Arthus de Francia. Compartir piso con otras personas ha sido una experiencia que me enseño mucho y entre los buenos momentos y momentos más difícil ha sido un placer pasar estos meses con ellos.

Pero la vida del voluntario no es solo trabajo, hay tiempo libre y vacaciones y yo he aprovechado de este tiempo para viajar por todas partes de España y debo decir que me ha encantado!

Aquí en España he tenido la posibilidad de conocer muchos otros voluntarios y gente muy maja de todas las partes del mundo que me han llenado el corazón y me han dado más ganas y fuerzas de vivir esta experiencia, además de ayudarme a tener una mentalidad más abierta.

En conclusión, esta ha sido una experiencia que nunca olvidaré en mi vida y me ha ayudado a sentirme un ciudadano europeo, más responsable sobre los temas ambientales y con una mente más abierta.

 

He realizado una de las experiencias más importantes de mi vida

Una gran oportunidad

¡Hola a tod@s!

Soy Giada, una ex voluntaria italiana que ha participado en el proyecto «Burgos Solidaria».

Muchas personas, amigos y familiares me han preguntado «¿Qué he estado haciendo en España durante 11 meses?», a lo que les he respondido que además de saborear tapas y vasos de sangría, he realizado una de las experiencias más importantes de mi vida.

Quería hacer algo de diferente, pero quería hacerlo de una manera hermosa que pudiera ayudar a los demás y a la sociedad, poder tener una experiencia en el extranjero y, por qué no, aprender un nuevo idioma. Entonces, un día, buscando en Internet, encontré el proyecto del Servicio Voluntario Europeo en Amycos (Burgos).

Envié mi formulario de solicitud, hice la entrevista con la persona que se convertiría en mi futuro tutor, pasé la entrevista. Y… ¿Qué hago ahora? Nada, ¡vamos!

Tal era el miedo, mientras me hacía muchas preguntas respecto a esta experiencia. ¿Qué me espera allí? ¿Qué haré? ¿Estaré a la altura de esta experiencia? ¿Y cómo haré con la lengua? ¿Cómo será Burgos, una pequeña ciudad en el frío norte de España? Después de varias aventuras (el aeropuerto de Madrid a veces puede convertirse en un laberinto), llegué a Burgos.

Mi EVS comenzó.

El proyecto «Burgos Solidaria» en el que participé se divide en tres áreas y ubicaciones: Amycos, Foro Solidario (un centro cultural que ofrece muchos cursos, iniciativas, espacios para asociaciones, cineforum y conciertos) y Atalaya (un centro intercultural que ayuda y apoya a migrantes y refugiados).

Mi proyecto tuvo lugar principalmente en Amycos. Pude apoyar y observar todo el proceso, especialmente a nivel burocrático, que está detrás del trabajo de una ONG.

Amycos también está involucrado en la sensibilización en el territorio nacional, por esto pude escribir, realizar y participar en numerosos proyectos, laboratorios y actividades relacionadas con la sostenibilidad, el comercio justo, el consumo consciente de agua y mucho más. Lo mejor de esto es que te permite viajar y visitar nuevos lugares en España, principalmente al norte del país.

Los tres sitios del proyecto a veces colaboran entre sí, aquí tuve la oportunidad de hacer un curso de italiano para español dentro del Foro Solidario, una experiencia que me permitió practicar como profesora y conocer gente maravillosa. (¡y hablar un poco mi lengua materna, para hacerme sentir menos nostálgica por mi hogar!).

Además, también pude contribuir a Atalaya, ayudándoles con los niños en el apoyo escolar.

Pero esto no es todo. Con mi EVS pude viajar por la mayor parte de España y visitar un país realmente estupendo. Pude conocer a jóvenes de toda Europa, esto me permitió abrir mi mente aún más, conocer personas y culturas tan diferentes como la mía, aumentando mi conciencia de ser una ciudadana europeo.

Vivir en casa con otras personas me ayudó aún más en esto, y además de desarrollar mi mentalidad abierta, me ayudó a crecer.

Creo que el programa Erasmus +, en el que está el Servicio de Voluntariado Europeo, es una gran oportunidad para nosotros, los jóvenes europeos. Para mí esto fue: una gran oportunidad para poder ayudar a lo demás, conocer el mundo y la realidad fuera de la mía, así como conocerme a mí misma.

Deja tu zona de seguridad y abraza un cambio que te mejore!

Una experiencia inolvidable

Hola a todos y a todas! “Gia sas” en mi idioma! Me llamo Evangelia y soy griega de una cuidad en el norte de Grecia que se llama Xanthi. Hace un año exactamente, el pasado septiembre  empecé mi servicio voluntario europeo en España, concretamente en la ciudad de Burgos durante 11 meses trabajando en la ONG AMYCOS. Vivir en España fue un sueño que quería realizar en mi vida y a través de esta oportunidad se hizo realidad.

La verdad es que ahora estoy sentada delante de mi ordenador y estoy pensando, reflexionando e intentando expresar mi experiencia allí… Hay tantas cosas, momentos, aventuras, emociones que no se pueden explicar solo con palabras… pero intentaré daros una descripción lo más concreta posible.

Mis funciones las realizaba en la oficina de AMYCOS ONG haciendo trabajo administrativo, organizando tareas, ayudando con los proyectos internacionales, organizando eventos culturales y también escribiendo y ejecutando talleres para promover los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible a públicos diferentes como niños, adultos, personas mayores… Además, estuve trabajando en una otra Asociación de inmigrantes que se llama “Atalaya Intercutural” haciendo apoyo escolar en español y en inglés a los niños y niñas de primaria. Tenía una oportunidad de enriquecer mis conocimientos en temáticas distintas, estar en un ambiente totalmente intercultural y aprender tantas cosas sobre el funcionamiento de una ONG que no podría tener en ningún otro caso.

Pero para mí una de las cosas más importantes fue el hecho de dejar mi zona de seguridad y ya que llegué allí sin saber nada y sin conocer a nadie. Pero esa era para mí la más maravillosa y enriquecedora experiencia de mi vida. Un contexto totalmente intercultural, lleno de aprendizaje y de crecimiento profesional y personal. Este SVE fue una oportunidad enorme de reiniciar y aprender algo más de mundo y de mi misma.

También, es importante de mencionar que a través de este proyecto aprendí y estaba practicando todo el rato el español, un idioma que verdaderamente es que me encantó y entendí que es totalmente diferente aprender un idioma viviendo en un lugar. Además, tenía la oportunidad de viajar mucho y descubrir España y su cultura que cambia bastante de un sitio a sitio. He visitado muchas ciudades y pueblos, he visto que España tiene un tesoro escondido una naturaleza increíble, he hecho muchos kilómetros caminando en rutas espectaculares, he ido a muchas fiestas que son muy conocidas allí y todo esto lo he hecho con la mejor compañía que podría tener…

Por eso, una parte que cada vez considero como la más significante es la GENTE, las PERSONAS. Puedes estar en la ciudad más bonita del mundo pero sin personas estarás solo. La gente y las relaciones son factores fundamentales que pueden cambiar todo. Desde mis compañeros en la oficina, mis compañeros de piso que era mi familia (Alex y Márton), los amigos que hice allí… no puedo olvidar a nadie. Tantas personas buenas pero diferentes que me han hecho sentir como en casa…. por eso considero ahora Burgos (aunque fue bastante frio, pero no me dejó fría) como mi segunda ciudad y seguro que volveré.

Por todas estas razones que os comenté, os propongo de daros esta gran oportunidad a vosotros mismos. No tengáis dudas, coged la decisión, HACEDLO! No puedo deciros que todo será fácil, pero os aseguro que todo será una experiencia maravillosa en la que vosotros sois los protagonistas que podéis hacerla como queráis!

A todos que estáis allí os agradezco por vuestra confianza y cariño y os envío mi gran amor desde Grecia! Espero veros pronto! Os echo de menos!

Un abrazo muy fuerte,

Evangelia Alatza

Burgos – la ciudad más fría de España y con la gente más caliente del mundo!!

Afortunadamente y a pesar de eso recuerdo mi SVE como una aventura maravillosa

Cuando, antes de llegar a Burgos, estaba haciendo mi maleta, pensaba solo sobre la ropa de verano, porque es normal que en España en abril haga mucho calor. Pienso que es un pensamiento típico de la gente de Europa Central. Después, llegada a Brugos descubrí que es un estereotipo muy grande y la diferencia entre la temperatura del norte y del sur es enorme.

Afortunadamente  y a pesar de eso recuerdo mi SVE como una aventura maravillosa

En Polonia he oído muchas historias sobre el SVE y antes de llegar a Burgos estaba preparada para todos tipos de condiciones. Tuve suerte, porque mi miedo estaba infundado y ahora puedo decir que AMYCOS como organización de acogida es excelente. En mi proyecto éramos tres voluntarias (en el mismo tiempo) y todas hemos vivido en la misma casa. Cuatro meses estuvimos en un apartamiento muy grande en el centro de la ciudad, después nos mudamos  a otro barrio más cerca de la gente y de la cultura española. Una cosa muy importante es que en Burgos la gente habla un castellano perfecto y para las persona como yo (soy polaca y mi idioma es completamente diferente) es más fácil aprender un nuevo idioma si no está  mezclado con otros dialectos o idiomas. Ahí la gente es muy paciente y quiere ayudarte!!

Como he escrito en mi proyecto SVE éramos tres voluntarias aunque Amycos está involucrado en otros proyectos europeos y en este periodo recibió más o menos 16 personas voluntarias de toda Europa. Eso nos ayudó muchísimo a acostumbrarnos en un nuevo país poco a poco y gracias a esta situación nos olvidamos de la nostalgia de nuestras familias y amigos. Además cada persona en mi proyecto llevaba actividades diferentes tenía un trabajo diferente y eso fue  muy importante para nuestras relaciones (no estábamos todo el día juntas). También había excepciones, como la actividad en la huerta Molinillo dos veces por semana (un trabajo físico y duro que pero la gente de la huerta lo compensaba todo) y las actividades de Amycos  (talleres, ferias de comercio justo, fiestas Holi, etc..)  en la ciudad y en los pueblos de la provincia.

Finalmente puedo decir que recomiendo AMYCOS como organización de acogida a cada persona que quiere vivir un SVE en España. Ellos están preparados para recibir los voluntarios. Hemos tenido todo: dos tutores, el dinero puntualmente, las reuniones de seguimiento y para facilitar nuestra integración. Pero desaconsejo esta organización si se piensa al SVE como un tiempo de descanso y/o vacaciones. En Burgos trabajábamos mucho (y a veces durante los fines de semana) pero si tienes una buena actitud hacia al trabajo esta experiencia no puede que ser muy positiva!!

Karolina Vincenc

 

PAULA PERREIRA – Burgos

El SVE fue una ocasión de progreso tanto personal como social

El SVE fue una ocasión de progreso tanto personal como social ya que se soportó en un aprendizaje no formal centrada en la solidaridad y justicia social, comunicación y cooperación, tolerancia y respeto por los otros, comprensión y aprendizaje intercultural. Pero también una maravillosa oportunidad de vivir en una nueva realidad y aprender con apertura, curiosidad y autonomía, en el terreno, con la práctica, con la observación, con mis errores y la ayuda de todo el «equipo» que me rodeaba.

Tres meses pueden parecer poco tiempo pero cuando son vividos de forma intensa y activa se transforman en una espectacular experiencia que nos marca para siempre.

Pensar en conocer un nuevo país, una nueva lengua y un nuevo día a día, con personas que eran desconocidas para mí parecía algo terriblemente intimidante pero después de la adaptación y de la convivencia lo que es mismo asustador es pensar en el día de la partida.

Aprovecho para agradecer la oportunidad que me han dado de participar en este proyecto porque creo que es una magnífica experiencia de vida, que todos los jóvenes deberían tener. Pero también a Alessandro, Alexandra, Rodrigo y todos los supervisores que nos recibieran con amabilidad, simpatía y buena voluntad de enseñar y ayudar, siempre preguntando como estábamos y si las cosas estaban corriendo bien.

Por fin, a todas las personas que han estado conmigo estos meses, a todos los otros voluntarios que tuve el placer de conocer y socializar, a Karolina y Alessia que fueran un pilar en los buenos y malos momentos…

No es un adiós sino un hasta pronto.

Non è un addio ma un arrivederci.

Nie mówię żegnaj, ale do zobaczenia.

 

Alessia Amadio – Burgos

Mi voluntariado en Burgos en Amycos, desde abril hasta diciembre 2016, fue una experiencia fantástica por el que pude emprender un camino de crecimiento personal y profesional inimaginable

 Mi voluntariado en Burgos en Amycos, desde abril hasta diciembre 2016, fue una experiencia fantástica por el que pude emprender un camino de crecimiento personal y profesional inimaginable. La acogida recibida ha sido, desde el primer momento, calurosa y motivante tanto de sumergirme totalmente en las actividades que desempeñar.

Como analizado antes de mi llegada el proyecto se constató una real concretización de mis estudios. Las actividades realizadas han sido interesantes y muy cercanas a las familias inmigrantes en Burgos, un tema que me interesa y apasiona mucho. Concretamente me dediqué a las actividades propuestas por parte de Amycos en la oficina misma y afuera con talleres para los niños, trabajé dos mañanas por semana en una huerta biológica y por último en un centro intercultural donde me ocupaba de hacer las tareas con los chicos y recibir clases de español.

 

 

En cada parte del proyecto las actividades fueron dinámicas, agradables y, a veces, también emocionantes. Los niños con sus sonrisas y en los momentos mas sencillos me han siempre transmitido energía positiva y mucha ganas de vivir. Los chicos, hijos de familias emigrantes en Burgos, se encontraban todas las tardes en el centro “Atalaya Intercultural” para recibir ayuda para hacer las tareas y un estimulo más para llevar a cabo los estudios. A pesar de las dificultades se comprometían y participaban activamente en las actividades propuestas. En el verano, durante los acampamentos, momentos alegros y de intercambio, estuvimos en la piscina y haciendo talleres por la calle.

Además, el trabajo en la huerta, que al principio ha parecido un poco duro, se ha revalorizado como la descubierta de un mundo, lo del biológico y sostenible, interesante y apasionante.

Otro lado positivo de emprender un servicio de voluntariado son las numerosas amistades que se van creando, los viajes que se van planeando y que te enriquecen, aprender un idioma, conocer una nueva cultura y en fin las formaciones organizadas por parte de la Agencia Nacional de España en el que se puede reflexionar, evaluar y pasar buenos ratos.

El Servicio Voluntario Europeo no es solo una experiencia de “trabajo” si no también una excelente manera para aprender un nuevo idioma, para conocer otras personas y culturas, viajar y aprender muchísimo.

En cada parte del proyecto, durante su desarrollo y ahora mismo que se acabó, confirmo mi entusiasmo y satisfacción. He aprendido mucho, he descubierto un mundo y he recibido mucho más de lo que me esperaba.

Teo Manolov – Burgos – ¡Tiempo de aventura!

Si el SVE se puede describir solo con una palabra, esta palabra es aventura

Si el SVE se puede describir solo con una palabra, esta palabra es aventura. Tienes que tener mucho coraje para dejar todo y empezar tu vida de nuevo, aunque solo por algunos meses, en un país extraño sin conocer a nadie. Pero eso es la esencia del SVE – reiniciar y darte la oportunidad de aprender algo nuevo del mundo en que vivimos y de ti mismo. En mi caso fue así. He dejado todo para empezar esta aventura, para la cual puedo decir, que estuve una de las más grandes de mi vida…hasta ahora. A menudo mucha gente me ha preguntado por qué he elegido Burgos para hacer mi SVE, la verdad es que Burgos me ha elegido, no yo a él. Y creo que eso no es una coincidencia, porque tuve la oportunidad de hacer el SVE más bonito que fuera posible.

He llegado a Burgos al principio de noviembre y puedo decir, que he tenido buenas sensaciones para el proyecto desde el primer día. He conocido mis compañeros de piso – Livia y Francesco, mis nuevos colegas, los otros voluntarios, mis mentores y ahora quiero decir solo gracias a todos, que lo habéis hecho todo muy fácil para nosotros y que nos sentáramos los bienvenidos en el proyecto y en el ciudad.

Respecto a mi trabajo en AMYCOS en este 9 meses puedo decir, que he aprendido mucho y que pude desarrollar y mejorar algunas competencias claves. Por supuesto, tengo que mencionar mi trabajo con ATALAYA también. El lugar, donde he pasado cada día de mi voluntariado. Ahí tuve la oportunidad de conocer unos de los más amables voluntarios en Burgos. Para mi estuve un placer aprender castellano con sus ayudas y trabajar juntos en el comedor (…y gracias, para los plátanos J ). También tengo que mencionar el FORO SOLIDARIO, no he tenido muchas oportunidades para trabajar con ellos, pero en las pocas veces que hemos trabajando juntos, puedo decir que he disfrutado mucho en las actividades que organizan.

Y por supuesto, cuando hablamos para el SVE, no podemos fallar de mencionar otra parte importante de la experiencia – el conocimiento de una cultura nueva y de un país extranjero. Desde este punto creo que lo hemos hecho muy bien. Hemos cruzado España y aprendido mucho de los costumbres de los españoles y su idioma (vale, yo no muy bien, como se puede ver de este texto J ).

Finalmente, solo quiero decir a todos aquellas personas que quieren hacer el SVE y tienen dudas – HACERLO…no os vais a arrepentir, por supuesto, tenéis que tener la suerte de hacerlo en una organización como AMYCOS y de encontrar amigos como los que nosotros hemos encontrado!