Las consecuencias del cambio climático ya son claramente visibles, tanto en el Sur global como en nuestro país. La crisis climática no afecta por igual a todos los territorios ni a todas las personas: los países con menos recursos siguen siendo los más expuestos a sus impactos, pese a haber contribuido en menor medida al calentamiento global.
Las 20 economías más vulnerables han advertido del coste económico que el cambio climático está teniendo para sus países, señalando que serían hoy un 20% más ricos si no hubieran sufrido las pérdidas ocasionadas por la crisis climática.
A su vez, las previsiones del Banco Mundial alertan de que, si no se adoptaban medidas inmediatas, el cambio climático podría desplazar a unos 216 millones de personas antes de 2050. Además, cada año, más de 20 millones de personas podían verse obligadas a abandonar su hogar y trasladarse a otros puntos de su propio país como consecuencia de la creciente intensidad y frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.
En España, entre las consecuencias más relevantes destacan la modificación de los ecosistemas y el desplazamiento de los diferentes climas que caracterizan a la península ibérica, a un ritmo que dificultaba la adaptación natural y social a estas variaciones.
En Castilla y León, las predicciones científicas apuntan a un aumento de las sequías, del estrés hídrico y de la aridez; al incremento de las temperaturas, la reducción de las precipitaciones y una mayor frecuencia de las olas de calor. Todo ello podía aparejar un descenso significativo de las cosechas, así como un aumento del número, la intensidad y la peligrosidad de los incendios forestales.
Ante esta realidad, Amycos desarrolló entre 2024 y 2025 el proyecto Sostenibilidad en ruta, una iniciativa de educación para la ciudadanía global orientada a contribuir a la construcción en Castilla y León de una ciudadanía comprometida frente a la emergencia climática.
Formación, talleres y recursos educativos
En el marco del proyecto se organizó una formación online dirigida a docentes, centrada en las consecuencias del cambio climático y en las alternativas sostenibles. Esta formación facilitó herramientas y materiales didácticos para el diseño de situaciones de aprendizaje adaptadas a la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), incorporando la sostenibilidad, la justicia climática y los derechos humanos al trabajo educativo.
También se realizaron cerca de 50 talleres didácticos orientados a público adolescente, en los que se abordaron de forma amena y participativa los efectos del cambio climático y las posibilidades de cambio desde la vida cotidiana, el consumo responsable y la acción colectiva. Los talleres concluyeron con la elaboración de una maceta a partir de materiales reciclados y biodegradables, rellenada con tierra, compost y semillas, como gesto práctico de cuidado ambiental y reutilización de recursos.
Además, alumnado de Formación Profesional del IES Enrique Flórez de Burgos realizaron dos pódcast sobre alternativas para una transición justa con enfoque de derechos humanos, reforzando así el protagonismo juvenil en la comunicación social sobre sostenibilidad. Agradecemos la colaboración de la Residencia Cordia de la Fundación Caja de Burgos que nos facilitó su radio para la grabación.
Una exposición para explicar la crisis climática y sus impactos
El proyecto incluyó la exhibición de la exposición No hay planeta B, compuesta por 12 paneles autoenrollables basados en informes de la Organización Meteorológica Mundial. La muestra explicó las principales consecuencias del cambio climático y su impacto sobre la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), conectando la crisis ambiental con la justicia social, la desigualdad global y los derechos de las personas.
Como complemento a la exposición, se instalaron cuatro stands informativos dedicados a la agricultura ecológica y de cercanía, las energías renovables, la movilidad sostenible y la economía circular. Estos espacios permitieron acercar las alternativas de una manera práctica y sensorial, mediante materiales que podían tocarse y observarse, como legumbres procedentes de agricultura ecológica, compost elaborado a partir de residuos domiciliarios, materiales de construcción reciclados o una pequeña placa solar. También se distribuyeron folletos informativos de entidades y organizaciones que ya estaban impulsando estas propuestas de transformación.
Ruta sostenible por Castilla y León
Para el transporte de la exposición y el desarrollo de las actividades, el proyecto contó con la colaboración de la empresa burgalesa GJ Automotive, que aportó una furgoneta eléctrica de la marca Invicta, decorada con la imagen del proyecto. Esta colaboración permitió reforzar la coherencia ambiental de la iniciativa y visibilizar la movilidad eléctrica como una alternativa concreta para reducir emisiones.
El proyecto también incluyó la edición y distribución de 2.000 ejemplares de la Guía de iniciativas para la transición justa en Castilla y León, una publicación que recoge experiencias de entidades, colectivos y proyectos que estan impulsando propuestas de transformación social orientadas a un desarrollo humano sostenible, respetuoso con el planeta y comprometido con el Sur global.
Con Sostenibilidad en ruta, Amycos ha acercado la emergencia climática a la ciudadanía desde una perspectiva educativa, territorial y transformadora. La iniciativa permitió mostrar que la transición ecológica no es solo un reto ambiental, sino también una cuestión de derechos humanos, justicia global, participación social y compromiso con las generaciones presentes y futuras.
Sostenibilidad en ruta ha sido financiada por la Junta de Castilla y León, la Fundación Ibercaja y el Ayuntamiento de Burgos entre 2024 y 2025, llevándose a cabo en las provincias de Burgos, Palencia, Soria y Valladolid, en las que se dio prioridad a las poblaciones del medio rural.







