Amycos. Organización no gubernamental para la cooperación solidaria

Amycos

Testimonios Voluntariado Europeo

Laura Casado en Santa Maria da Feira, Portugal

Ha sido una buena experiencia en todos los sentidos

Llegar fué fácil. Casa nueva, país nuevo, gente nueva. Lo nuevo te distrae al principio y te hace mantener esa sensación de alerta que te permite estar bien. Las dos primeras semanas fueron básicamente de adaptación, para conocernos entre los voluntários y explorar la zona – bodegas en Oporto, comida típica, museos, el castillo de Feira – y los diferentes proyectos donde trabajaríamos. Y empezaron las clases de portugués.

El Portugués ha sido mi gran frustración. No es complicado. Se parece mucho al catalán, al español y al italiano. Pero por eso mismo me costó muchísimo empezar a hablar. Finalmente conseguí un buen nivel, escrito, hablado y leído pero durante los primeros meses me traía de cabeza. Suerte que Juana, la profesora se implicó mucho con cada uno de los voluntários y respetó niveles y ritmos de evolución.

El proyecto

Mi tiempo se dividia en dos organizaciones: Rosto Solidário, la asociación de hosting, y O Abrigo, un centro social para ancianos y niños con guardería, residencia permanente y centro de día. Al principio pasaba quatro días en O Abrigo y uno en Rosto. O Abrigo es una institución que funciona de forma muy rígida, se rige por unos criterios de calidad en la gestión y el funcionamiento, muy estrictos. La gente que trabaja allí es impecable a nivel profesional y a nivel personal. Son personas muy organizadas y muy exigentes. Por todo esto muchas veces mi presencia allí no era necesaria. Es decir, todo funcionaba tan bien que no había mucho espacio para una persona más.

Me asignaron realizar una serie de vídeos para la institución: anunciar un cursillo, hacer un vídeo promocional y entrevistar a las y los trabajadores de la residencia. La parte de las entrevistas me gustó pero la edición y montaje del vídeo son tareas solitária y llegaba a casa con la sensación de no haber visto a nadie en todo el día. Acabadas estas tareas un par de meses mas tarde pedí que me redujeran un día en O Abrigo y que me trasladaran al Centro de Día para, por los menos estar con los ancianos y ver a gente. Se aceptó el cambio y así empecé a ir dos días a Rosto Solidário y tres a O Abrigo con los ancianos.

En el Centro de Día me dieron libertad absoluta para preparar actividades de dinamización y estimulación cognitiva con los ancianos. Así que empecé a recortar y plastificar dibujos de monedas y billetes para que aprendieran a gestionar el dinero. Recrear un mercadillo para que usaran ese dinero. Musicoterápia para la motricidad y el ritmo. Les mostré cómo hacer pasta de sal para crear collares y pulseras. Preparé infinidad de Power Points sobre opuestos, proverbios, sumas y restas. Participaron en talleres de reciclaje: trapillo, con embases de la leche. Les encantaba que les sacara fotografías y les hiciera vídeos, para cada cumpleaños tenían un vídeo con sus fotos y una música que les gustara. Luego lo proyectábamos. También preparé unos talleres de informática con Skype incluido con los abuelos del Centro de Día de Fiães donde estaba otro voluntario.

En Rosto Solidário también hice vídeos: promocionales de actividades internas, del difusión del SVE y la memoria final del 2015 con entrevista a su presidente. El proyecto “È de Genero” incluía talleres en escuelas donde participaba algunas veces como ayudante. También escribí algunos artículos para el boletín y la nueva web de la organización y nos mandaron dos veces a la rádio. La primera a hacer el ridículo y la segunda a demostrar que 10 meses después habíamos aprendido portugués.

Formación

Desde el principio la asociación se mostró muy abierta a conocer los intereses de los voluntarios. Gracias a esto me he pasado el año formándome más allá de las las organizadas por la Agencia Nacional (On Arrival Training y Mid term training) en Braga – dónde conocí mucha gente y aprendí mucho sobre el voluntariado y la educación no-formal). Asistí en Lisboa a un curso de Comunicación y Redes Sociales para entidades sin animo de lucro durante cuatro días. Luego participé en un taller de Márqueting de Guerrilla, en un curso sobre igualdad de género organizado por Rosto Solidário. En el Festival GreenFest de Cascais acudí a conferencias sobre sustentabilidad y nuevos paradigmas de las ONG.

En casa

La casa era preciosa. Tres pisos con jardín y patio trasero con barbacoa y horno a leña. Espacios comunes enormes, cuartos amplios. Mucha luz y para el invierno una chimenea. Al principio éramos cinco, después se fue una voluntária que acababa su proyecto y quedamos cuatro, con un cuarto de invitados. La organización de las tareas era algo complicado y me costó no perder los nervios más veces para intentar poner orden al cuadro de limpieza. El tener una casa grande nos permitia tener invitados sin molestar a los demás pero era algo complicado el mantenerlo todo limpio.

La gran preocupación que teníamos era la llegada de tres voluntários más en septiembre y de como íbamos a compartir el frigorífico. Pero a base de mucho insistir conseguimos una nevera extra que nos dejó tranquilos. La llegada de los nuevos significó mi perdida de intimidad. Me tocaba compartir cuarto y al principio lo llevé mal. Me había quedado sin mi reducto de tranquilidad y la chica se pasaba el día encerrada en nuestra habitación hablando por Skype. Pero me acostumbré a ocupar otros espacios y al final tampoco fue tan duro como había pensado.

Intregración

La gente en Portugal es amable y hospitalaria. Pero a la vez les cuesta un poco integrarte. Si necesitas cualquier cosa están siempre disponibles, pero en estos 11 meses he conseguido intimar con poca gente fuera de los demás voluntários. Pero cuando consigues cruzar la barrera, se convierten en amigos para toda la vida.

Participé activamente en la vida social de Feira. Me apunté a baile, hice de voluntária en el Festival Imaginárius, participé en actividades organizadas por el Ayuntamiento. Organicé una visita al obrador más antiguo de Feira para ver como hacían uno de los dulces típicos: los caladinhos y las fogaças. Y en el pueblo todo el mundo sabía más o menos quien éramos y lo que estábamos haciendo.

Viajes

Me han quedado muchos sitios por conocer pero en general me he recorrido de norte a sur el país. Aprovechando las vacaciones y la furgoneta no me he estado de nada. Festivales culturales, turismo, visitas y excursiones organizadas por la Asociación. Portugal tiene dos ventajas que es pequeña y no muy cara. Ideal para hacer un SVE y disfrutar de tu tiempo libre.

 Conclusión

Ha sido una buena experiencia en todos los sentidos.  A nivel profesional me ha permitido acceder a áreas a las que por mi formación no habría podido tener acceso. He conocido formas de trabajar distintas y he desarrollado nuevas competencias para tratar con las personas y en el ámbito de la asistencia social. Con la edición de vídeo he recuperado habilidades y a nivel de lengua he aprendido el Portugués, mejorado el Inglés y reforzado el Italiano.

A nivel personal he conocido un nuevo país y a nuevas personas. He aprendido nuevas formas de comunicación. He reaprendido a convivir y a compartir espacios. He echado de menos y revalorizado cosas que tenía. Me he replanteado el qué hacer y el cómo hacer las cosas a partir de ahora. Y la distancia me ha ayudado a dar una dimensión más realista a muchas cosas a todos los niveles.

Orsola Bernardo en Burgos

En pocas semanas ya empecé a entender bien el idioma, y en pocos meses ya tenía mis actividades, mis amigos, mi curso de deporte

Fue muy  fácil entender quién era: largo, rubio y con una maleta como yo: James, el voluntario inglés. Nos presentamos y subimos al autobús. En Burgos nos esperaba Alessandro, nuestro “jefe”, era de noche pero desde el coche ya nos enseñó toda la ciudad: el Cid, el puente principal, el rio que fluye en la ciudad, el Museo de la Evolución, en cinco minuto ya estábamos en casa. En la cocina una chica pequeñita estaba preparando té. Salomè llevaba una bufanda sobre la cabeza, ropa muy colorida y una risa muy fuerte. Nuestro viaje de llegada se acababa pero el verdadero estaba empenzando. El día después empezaba el curso de marketing en el Foro Solidario, me llevó Alessandro, tomamos un café en el mismo tiempo decidí que en nueve meses nunca volvería a beberlo, solo después descubrí que en lo mismo bar podía pedir la tortilla más rica de toda España, mi desayuno para largo tiempo.  Llegada al Foro Solidario conocí muchas chicas que me acogieron con una gran sonrisa, la unica cosa que entendí ya que no hablaba ni una palabra de español.

En pocos días nos esplicaron todo, lo que tenía que hacer en el trabajo, la clase de español, las mentoras, dónde tomar cerveza más barata, dónde comer pinchos rico, dónde ir de fiesta y a que hora, en pocas semanas ya empecé a entender bien el idioma, y en pocos meses ya tenía mis actividades, mis amigos, mi curso de deporte.

La cosa que me gustaba más de mi proyecto era estar en contacto con todas las formas de arte, cine, fotografía, música, creo que el arte es la forma más bonita y más rápida para conocer una cultura nueva.

Arianna  que estaba acanbando su voluntariado me ayudó mucho con el idioma, después Sara era mi profesora en el Foro, tenía una cara de satisfacción cuando por primera vez le he dicho en modo correcto “proyecto de comercio justo”. Elsa mi punto fijo, siempre dispuesta a ayudarme, guiarme, aconsejarme. Con Ana he visto como una idea, una pasión suya por la India, se convertía en realidad: Holi Burgos

Volver a casa y encontrar a Salome con su ordenador en el sofá, hablar del día, de la vida tomando el sol en el balcón, mientras volvía James, que después de un poco de tiempo aprendí a saludar,  cada día nosotras le preguntábamos qué tal con sus chicas…

Suena el  móvil, es un wathsapp… Oufa mi amiga de Marruecos en Burgos me cuenta que tiene una nueva casa y ahora mismo esta pintando con Alfred nuestro amigo de Kosovo. En clase de español conocí personas con  historia y pasado muy diferentes pero con los mismos deseos: conocer y compartir.

Por la noche no hacía falta quedar con los amigos, se iba al “Sanfran” y allí alquien o todos podías encontrar, este es mi bar preferido, con plantas en todos los sitios, juegos de mesa, mucho arte en la pared y música bonita… ¡Música! la música en España me ha encantado, con todos los conciertos en el Foro de música tradicional y el jueves por la noche en los bares… y los festivales una pasada. El proximo año volveré a alguno de estos. Mis guías para esto eran Alexandra y Rodri, siempre me tenían informada sobre dónde ir y que música escuchar.

El tiempo pasaba y el frío era más fuerte, cuanto era hermosa la ciudad, vestida de blanco, después de una semana ya no podía aguantar más al frío, la calle de hielo y la vida entre casa y trabajo. Un domingo me han propuesto de ir a un encuentro con los jóvenes en Madrid, feliz de hacer una cosa nueva me levanto pronto, salgo de casa y veo la nieve alta 10 centimetros. No se podía ir en la carretera, allí descubrí lo verdadero de los españoles, sin perder el ánimo fuimos a recoger a todos los amigos y fuimos a desayunar, fue el desayuno más temprano y largo en la historia de Burgos. Subimos al Castillo y nos pusimos a jugar con la nieve. ¡Qué guay!

Los últimos dos meses me lo pasé genial en los talleres con los niños y la nueva voluntaria Joana.

El inviero se iba acabando y empecé a hacer rutas por España, visité Salamanca, Madrid, San Sebastián, Toledo, Miranda de Ebro, Orbaneja del Castillo, Monzuelo, la naturaleza de esta ciudad me encanta, los colores, el rio…

Siento el olor del café, es mi mama que lo está preparando, alzo la cara y en la pared de mi habitacion veo las fotos de EVS más hermosas y divertidas…voy a tomar el cafè!

James Hewitt en Burgos

Probablemente puedo decir que mi tiempo en Burgos es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida

Probablemente puedo decir que mi tiempo en Burgos es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. Antes de venir a España estaba trabajando para una Community Foundation después de haber estudiado Politics and International Relations en la universidad y aunque me pareció que mi trabajo interesante y gratificante quería experimentar una cultura y una forma de vida diferente.

Disfruté voluntariado para AMYCOS, apoyando proyectos de desarrollo internacional en las partes más pobres del mundo, así como la promoción de la justicia social y la educación de la gente acerca de cuestiones como la pobreza y los problemas ambientales. A lo largo de mis 9 meses en Burgos me familiaricé con el idioma español, hecho tantos amigos, aprendí un montón de cosas, y cambié como persona para mejor.

No siempre fue fácil. Para empezar, el invierno fue muy frío. Se sentía mucho más frío que el de Devon, que era algo que no me esperaba. La barrera del idioma también era muy difícil; al principio me sentí un poco aislado, vive en una ciudad de 180.000 habitantes y no saber ningún de Inglaterra. Vive en una ciudad era extraño para mí también, después de haber vivido la mayor parte de mi vida en Devon rural. Pero pronto aprendí lo suficiente español para hablar, comprar un buen abrigo (¡) y comenzó a disfrutar de las fiestas!

Burgos es una ciudad española bonita, auténtica y tradicional con tanta tradición y la cultura, de la comida y la arquitectura, al Camino y fiestas. Nunca había experimentado nada igual.

Lo sabía muchas personas interesantes de España, así como a los voluntarios de otros países, algo que habría sido muy difícil de hacer sin mi experiencia SVE. Vivir con una chica francesa e italiana ha dejado a aprender mucho acerca de otras culturas y tradiciones europeas.

También he sido capaz de viajar a muchas partes de España (incluso me las arreglé para completar 250 km de el Camino de Santiago). Es un país increíblemente dramático y hermoso que me siento privilegiado de haber visto.

Es muy difícil resumir la experiencia que he tenido, que es el tipo de cosa que sólo necesita ser vivido. De hecho, nos gustó tanto aquí que yo estoy esperando para volver a España.